El sistema de puntuación en el cricket de Test gira en torno a las carreras totales acumuladas por el equipo bateador, con los jugadores ganando carreras a través de correr entre los wickets, golpear límites y recibir extras. A diferencia de los formatos más cortos, el cricket de Test presenta dos entradas por equipo, promoviendo un enfoque estratégico y duradero para anotar. A lo largo de los años, el sistema ha evolucionado, adaptándose a los cambios en las reglas y el juego desde sus orígenes a finales del siglo XIX.